Esto representa un cambio respecto a la recaudación tradicional. Una vez que se actualizó el sitio web, los seguidores del partido pudieron contribuir usando Bitcoin u otra moneda digital, siempre que cumplieran con los requisitos de elegibilidad bajo la ley electoral del Reino Unido. Farage declaró:
“Somos el primer partido político en Gran Bretaña que puede aceptar donaciones en Bitcoin y otras criptomonedas.”
Esta iniciativa es más que simbólica; es un esfuerzo estratégico para involucrar a votantes jóvenes y donantes conocedores de la tecnología que cada vez más poseen activos digitales. Con estimaciones que sugieren que alrededor de siete millones de británicos poseen criptomonedas, muchos de ellos menores de 30 años, este movimiento posiciona a Reform UK para resonar con ese creciente demográfico.
- Reducir el impuesto sobre las ganancias de capital en criptomonedas del 24% al 10% para fomentar la inversión y la innovación.
- Impedir que los bancos cierren cuentas únicamente debido a la actividad con criptomonedas, abordando preocupaciones de “desbancarización”.
- Oponerse a la introducción de una Moneda Digital del Banco Central del Reino Unido (CBDC), enfatizando la privacidad y libertad financiera.
- Establecer una reserva de Bitcoin en el Banco de Inglaterra para señalar confianza nacional en los activos digitales.
Farage vinculó estos objetivos a una “revolución cripto” más amplia que busca posicionar a Londres como el principal centro de finanzas digitales del mundo, junto a competidores como EE.UU. y Suiza.
Los expertos han expresado reacciones mixtas ante la política de donaciones en cripto de Reform UK. Aunque se alaba como innovadora e inclusiva, persisten preocupaciones sobre la transparencia y el riesgo de donaciones anónimas. Los analistas de delitos financieros advierten que la naturaleza descentralizada de las criptomonedas podría crear desafíos de supervisión en las finanzas políticas.
Aún así, este movimiento plantea preguntas sobre si las regulaciones actuales son suficientes y cómo equilibrar la innovación con la responsabilidad. A medida que los activos digitales se integran más en la política, el Reino Unido debe elaborar políticas que apoyen la innovación mientras protegen la transparencia democrática.
La próxima elección general en el Reino Unido no está programada hasta 2029, dando tiempo a Reform UK para distinguirse de los partidos tradicionales a través de su plataforma amigable con las criptomonedas. Si esta estrategia lleva a ganancias electorales o cambios regulatorios sigue siendo incierto. Lo que está claro es que este desarrollo marca un cambio en cómo las criptomonedas se intersectan con las finanzas políticas y la gobernanza en Gran Bretaña.
La aceptación de donaciones en Bitcoin por parte de Reform UK y su agenda cripto más amplia destacan la creciente influencia de los activos digitales y señalan un cambio en el panorama de la recaudación política y la política.